Miércoles 19 de Diciembre, 04:13 hs
PERSONAJES

Florencia Peña confesó que hace tríos sexuales con su pareja

Después de blanquear que tiene una relación abierta con Ramiro Ponce de Léon, la actriz redobló la apuesta

En más de una oportunidad, Florencia Peña ha dejado claro que vive su sexualidad sin ningún tabú. De hecho, el último mes dio a conocer que tiene una relación abierta con su actual pareja, Ramiro Ponce de León. "Nos amamos tan profundamente que podemos tener una relación así. Solo un vínculo basado en la confianza puede suceder de esta manera", manifestó la actriz. Sus dichos volvieron a poner en boca de todos la práctica del "poliamor".

Ahora, en una entrevista con revista Gente, la jurado del Bailando 2018 contó que hizo tríos con su futuro marido. "¿Esto de compartirse es una dinámica solo individual entre ustedes?", le preguntó el periodista. “¡Rama y yo tenemos una vida muy linda! Somos viajeros, y afuera hacemos la que queremos… ¡pero la que queremos!”, reveló ella.

Sin ninguna repregunta de por medio, Florencia reconoció con mucha seguridad que muchas veces les gusta sumar a una tercera persona a la cama. “No solo él por un lado y yo por otro, eh. Hemos hecho cosas juntos. Lejos, todo es más libre, más intenso. ¡Esta es una pareja sin rótulos! Y no queremos tenerlos jamás. Lo nuestro es un juego sexual que empezamos de grandes. ¡Porque la vida no es siempre de la misma manera! Vamos viendo, sabemos cuándo hay energía, cuándo pinta, cuándo no", detalló.

Luego, la actriz recordó la primera vez que intentaron hacer un trío. "Fue desopilante. Fue hace cuatro años, estábamos en Ibiza, en una de esas fiestas playeras que duran años. Y notamos que la chica de la barra nos había tirado onda. Le digo a Ramiro: 'Dale, encará vos'. '¡No, vos!', me dice. 'Ay, Ramiro…¡voy yo!'. Entonces me mandé, así muy envalentonada: 'Hola, ¿todo bien?´, le pregunté a esta señorita. 'Eeeh… ¡¿Me das un gin tonic?!'. Me bloqueé y huí. Rama me dice: "¿Y?". 'Y nada, no me animé. Probá vos'”", relató.

“Entonces va. Veo que llega al bar, se sienta, pide un trago, hablan. Y hablan. Y hablan. Vuelve. Nada. "¿Vamos los dos?", me pregunta. 'No, pará. ¡Somos dos retardados! Disimulá un toque, bailemos un rato y cuando se va terminando el cachengue, nos acercamos de una'. Y así pasaron algunas horas. Cuando el sol de las ocho de la mañana ya nos partía la cabeza, dijimos: '¡Es el momento!'. Cuando llegamos, habían desmontado todo. ¡No quedaba nadie! Así que terminamos borrachos con gin tonic de tanto ir y venir a la barra, frustrados y durmiendo como dos 'gomas'. ¡Pero con el tiempo mejoramos la estrategia, eh!", completó Flor.

Comentarios