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Game of Thrones: Cersei despierta la ira Targaryen

Anoche se emitió la cuarta entrega de la serie que dejó muchas incógnitas y hasta un error descomunal que ya se encuentra en todas las redes sociales. Les advertimos que la siguiente nota tiene spoilers
lunes, 6 de mayo de 2019 · 14:22

"La Batalla de Winterfell", donde Arya Stark se ganó el título de heroína al darle fin al Rey de la Noche, tuvo su cierre durante los primeros minutos del 8x04 de la octava y última temporada de Game of Thrones. Cabe recordar que solo quedan dos capítulos para el final de la serie y las ansiedades son cada vez mayores. Más aún con la cantidad de spoilers que se encuentran en la web y redes sociales por la supuesta filtración de guiones de los últimos dos capítulos de la serie. ¡Cuidado fanáticos!

En el ‘El último de los Stark’ se presentan las consecuencias que la Batalla de Winterfell ha tenido sobre unos personajes que continúan en constante evolución y sobre las dinámicas existentes entre ellos. Vamos a observar en detalle, la titulación de Gendry como Señor de Bastión de Tormentas es una nueva maniobra interesada de Daenerys para obtener más servidores leales; tan necesario en un contexto tan desfavorecido para ella, ya que nadie la reconoce como ella estaba acostumbrada. 

Las inseguridades y debilidades. Tormund, destacando la grandeza de Jon coloca en una situación incomoda a Daenerys, que parece no haber tomado muy bien la verdadera identidad de Jon. La madre de dragones empieza a dudar de la lealtad tanto de Jon como de Tyrion, que celebra la victoria ante los muertos al lado de su hermano jugando con Brienne a mentira o verdad con abundante vino de por medio. Llegado un momento, Tyrion eleva el tono del juego y pregunta a Brienne si es virgen. Ella no quiere contestar y se levanta de la mesa en el momento en que llega también Tormund. La Caballero de los Siete Reinos se marcha, seguida por Jaime, y Tormund entiende rápidamente que tres son multitud y que ha perdido frente al Lannister. ¿La gran Brienne se ve intimidada por un comentario personal? Un poco de culebrón

¿Recién conocidos? El Sabueso y Sansa mantienen una breve charla en la que hablan sobre el pasado traumático de ella. "Has cambiado, pequeña ave", dice él. "Sin Meñique ni Ramsay, probablemente habría sido una pequeña ave toda la vida", contesta Sansa al repasar su historia. Gendry encuentra a Arya, y le propone casarse y ser la dama del Bastión de Tormentas. "Pero no soy una dama. No soy así". 

Error descomunal: en plena celebración, a Daenerys parece que le apeteció un café y se confirma que en Winterfell hay Starbucks. El detalle no ha pasado desapercibido en todas las redes sociales. 

Tensiones por la corona. Nada entre Jon y Daenerys  será igual después de la verdad. Él asegura que renunciará al trono si se descubre su identidad. Ella cree que da igual lo que él quiera, que tendrá que reinar porque el pueblo le obligará. Él quiere contárselo a Sansa y Arya. Ella cree que no debe hacerlo porque su relación cambiará para siempre. Ninguno cede. 

Con esa tensión, los personajes se reúnen para planear los siguientes pasos. "El objetivo es derrocar a Cersei sin destruir Desembarco", recuerda Tyrion a Daenerys. Pero ella no parece tenerlo tan claro. Sansa propone esperar a que se recuperen los hombres -acertado comentario-  después de la batalla de Invernalia, pero a Daenerys le corre prisa atacar, y Jon aprovecha para dar la razón a Dany. Jon y Davos irán por tierra, Tyrion irá en barco con Daenerys y los dragones, y Jaime se quedará en Invernalia con Brienne. 

Tras este encuentro, Arya y Sansa piden a Jon reunirse a solas. Le dejan claro que el resto de Starks no confían en Daenerys. Y vuelve a salir el tema de la familia, "somos familia". Bran le dice a Jon que depende de él contárselo o no. Y tras jurar Arya y Sansa que no se lo dirán a nadie, les devela su verdadera identidad.

El secreto se hace información. Antes de irse, Tyrion habla con Sansa. Quiere asegurarse de que la relación entre Daenerys y la señora del Norte es cordial. Tyrion sigue defendiendo que Daenerys será una buena reina, la mejor opción que tienen. "¿Y si hay alguien más, alguien mejor?". Sansa le cuenta a Tyrion el secreto de Jon y así pasó a una de las cabezas más perspicaces de la serie:  Varys. 

La poca sensibilidad de Jon. Tormund se vuelve a su hogar junto a sus compañeros del Pueblo Libre en vista de que la batalla contra los muertos ha terminado y que Brienne está a otra cosa. Jon aprovecha y le pide que se lleve a Fantasma (una de las peores escenas de la serie, tanto amor y respeto por los Huargo para que quede en la nada) También Sam y Gilly acuden a despedirse de Jon y nos enteramos de que Gilly está embarazada.

¿La nueva reina loca? Tyrion y Varys tendrán varias interesantes charlas sobre por quién deben apostar para reinar en los Siete Reinos. Tyrion insiste en que Daenerys sería la mejor opción, pero Varys ve cada vez más claro que Jon es quien debería sentarse en el Trono de Hierro. "Si los casamos pueden reinar juntos", propone Tyrion. Varys recuerda que ella es su tía, pero Tyrion dice que para los Targaryen eso no es un problema. Varys duda de la cordura de la Madre de Dragones debido a sus antepasados. 

La última palabra. La flota de los Targaryen tiene una calurosa bienvenida en Desembarco del Rey: desde los barcos de la Compañía Dorada, unas grandes ballestas lanzan flechas que hieren y matan al dragón Rhaegal, que cae al mar. Las flechas siguen cayendo sobre los barcos, y sus pasajeros terminan llegando a nado a la playa. Pero Missandei ha desaparecido: está prisionera de Cersei. 

El capítulo  finaliza en las puertas de Desembarco del Rey. Con el dragón que queda vivo, los inmaculados, Gusano Gris y Daenerys ante las murallas, Tyrion y el maestre Qyburn trasladan al otro la petición de su reina: cada una pide la rendición de la otra. Tyrion opta por tratar de hablar directamente con Cersei, que vigila desde lo alto de la muralla acompañada por Euron, la Montaña y la presa Missandei.

"No eres un monstruo, lo sé bien porque lo he visto", le dice Tyrion a Cersei. "Siempre has amado a tus hijos, más que a ti, más que a Jaime, más que nada. Te ruego si no por ti, por tu hijo. Tu reinado ha terminado pero no tiene por qué terminar tu vida ni tiene por qué morir tu hijo". Todo suena razonable en la boca de Tyrion, pero en la cabeza de Cersei no es tan razonable. Y tras dejar que Missandei diga su última palabra ("Dracarys"), la Montaña la decapita y caen el cuerpo y la cabeza de Missandei desde lo alto de la muralla.  Daenerys queda fuera de sí.

Veremos el gran desenlace de esta furia Targaryen el próximo capítulo. A vos, ¿que te pareció el cuarto capítulo de la última temporada? 

 

 

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