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Aumenta en Argentina el sugardating: citas online “sexo-afectivas” con fin económico

lunes, 22 de febrero de 2021 · 18:00

Es apenas un "murmullo" entre el ruido de apps de citas como Tinder, Happn y Bumble, que tienen miles de crushes y matches por día en Argentina. Pero desde hace tiempo existe en el país y creció en medio de la pandemia de coronavirus.

Es probable que quien tengas al lado no sepa qué es el sugardating, pero sí tenga en mente que en el modo online del levante "se encuentra de todo". Esto es el "de todo". Algo que queda lost en translation (perdido en la traducción) si se define como "citas dulces".

Es una suerte de dark web de las plataformas para conocer gente. No necesariamente porque adentro haya algo ilegal. Casi no hay nombres, todos usan seudónimos, el diseño es en modo oscuro y la información personal no va más allá de la edad y una foto. Pero se "blanquea" que hay un interés económico, además de sexual o afectivo, o sexo-afectivo, al momento de empezar a chatear con alguien. Eso es el sugardating.

El tipo de relación más común en estas plataformas es el de una mujer joven que busca el apoyo económico de un hombre -sí, el binomio hetero- "de buen pasar", a cambio de compañía, amor o encuentros sexuales. O todo eso junto.
 

MeryLupita23 (se cambió el nombre de usuario por reserva de identidad) tiene un body rojo, el pelo rubio y un espejo de techo a piso por detrás que deja ver entero su jean ajustado. "Me cansé de los pendejos histéricos. Quiero alguien que entienda todo y sea generoso. Tengo todo para dar". Eso es todo lo que dice. Se le puede escribir y ella puede escribirle a quien quiera. Es una Sugar Baby que busca un Sugar Daddy.

"Soy un adolescente con una personalidad muy atrevida y un buen carisma, en busca de una sugar mamy que me de mis gustos", dice Santiago18, que está tirando en la cama sin remera. Es un Sugar Toy que busca una Sugar Mamma.

A diferencia de otras apps, no se suben fotos "instagrameables", de viajes, cenas o con perritos. Las fotos siempre son selfies. Y se pueden pedir ver las fotos privadas que cada usuario tiene precargadas pero ocultas.
 

Clarín habló con SugarDaters, la plataforma de sugardating más grande del mundo, para saber cómo son estos encuentros en Argentina, si hay lugar para el feminismo en esta "burbuja" de citas y qué responden cuando dicen que esto es prostitución online.

Perfil de sugardaters en el país

En total hay unos 4.000 SugarDaters en Argentina -hay que tener en cuenta que esta cifra es mucho más alta porque hay más páginas de sugardating-. La mayoría son mujeres, el 63,84%, particularmente, muy jóvenes. De 22, en promedio. Cada una es una Sugar Baby.

El 29,88% es Toy Boy, su variante masculina. El 4,01%, es Sugar Daddy, que representa -aunque no es un juego de roles virtual, es una plataforma de citas online- a los hombres de treinta y pico que se asumen como "proveedores" de las SugarBabies. Y el 2,27% es Sugar Mamma, la proveedora femenina.
 

"El porcentaje de Sugar Daddy en Argentina es muy bajo, normalmente suelen estar por encima del 10%. Lo que sí es altísimo es el de SugarBabies. Las Sugar Mama son prácticamente inexistentes en todo el mundo. De hecho el 2,27% de Argentina es una cifra bastante alta", explican a Clarín desde la plataforma.

"Busco una mujer con todas las letras y que sepa cómo tratar a un hombre de mi edad. Lo de más se dará en el camino", escribe Emanuel24. La edad promedio de los Toy Boy también es de 22. Y las Sugar Mamma tienen de 48 para arriba.

"El Sugar Daddy argentino es de unos 34 años, una edad muy joven, pero no creas que es tan raro. La sociedad piensa que los Sugar Daddy son viejitos, pero no es así. Suelen ser emprendedores o empresarios y la edad suele estar en torno a los 40, depende del país-. En Argentina son más jóvenes de lo habitual", agregan.

El sugardating está muy centralizado en Buenos Aires, donde vive el 65,41% de usuarios. En Córdoba está el 8,60% y en Santa Fe el 4,5%.

Los Toy Boys y las Sugar Babies son descriptas como "jóvenes con aspiraciones pero con poco dinero, de ahí que busquen una pareja con recursos". Los Sugar Daddy "suelen ser emprendedores, muchos de ellos sin tiempo, pero con un nivel de vida alto".
 

Las Sugar Mama, aseguran desde SugarDaters, "suelen trabajar en oficinas como administrativas, gestoras… esto es algo que se replica en muchos países, es curioso. Tal vez sean mujeres que no se consideran a sí mismo emprendedoras, sino herederas -esto último, aclaran ’es una suposición, pero si fueran empresarias se presentarían como tales, ¿no?’".

Mónica Cruppi, psicoanalista y autora de "Vivir en la posmodernidad", investiga el universo de las citas online desde 2009. "Lo de sugardating lo he visto mucho en series y películas. Todavía no he tenido ningún paciente que me haya recurrido a estas plataformas", cuenta. Pero existe.

"Antes de que existiera el sugardating, estas situaciones también existían. Sobre todo en el sentido de las Sugar Babies (mujeres). El mercado encontró la veta  y creó estas plataformas, que forman parte de lo que hoy día se llama las Industrias del afecto", sigue y marca que hay plataformas como Seeking Arrangement "donde ambas partes deben llegar a un acuerdo económico", en el sentido de equitativo.

Para Cruppi, el sugardating es distinto al resto de las plataformas de levante online, dice, "porque hay un acuerdo comercial entre las dos partes. En las otras apps de citas se publicita el encuentro y el romance y se especula con la soledad".
 

Se trata de nuevas interacciones dentro de la cultura digital qué interpelan la moral pero que siempre han existido. La realidad virtual modula todas las áreas en que se posa y esta es una de ellas dónde se comercializa el erotismo y el capital afectivo.

Sobre el nivel académico, los Toy Boy y Sugar Baby argentinos son universitarios. Los Sugar Daddy son también un caso curioso: "O bien tienen un doctorado o levantaron su empresa, ambos tipos". En el caso de las Sugar Mama, como ocurre en otros países, "el nivel académico es el más bajo, educación elemental". /Clarín