Viernes 20 de Octubre, 00:28 hs
Osvaldo Aiziczon
OPINIÓN

Amistad

Reflexiones acerca de los amigos y la amistad, en la pluma del psicólogo Osvaldo Aiziczon.

Amistad

Los amigos siempre están presentes cuando los necesitás

Los amigos siempre están presentes cuando los necesitás

"Cristóbal volvió a su casa, y al atravesar las calles de París, por entre la multitud, no veía ni oía nada; sus sentidos se hallaban cerrados a cuanto lo rodeaba. Era como un lago separado del resto del mundo por un círculo de montañas. No se notaba en él el menor soplo, el menor ruido, ni la menor perturbación. Todo era paz. Allá en su interior se repetía: -¡Tengo un amigo!”. Así concluía Romain Rolland, premio nóbel de literatura, el tomo uno de su obra Juan Cristóbal, cuando el personaje descubre la existencia –y tenencia- de un amigo.

Amigos nuevos, viejos amigos, amigos que tuve, ex amigos, amigos de antes, amigos de ahora, grandes amigos, amigos de hierro, amigos de mierda, amigos de siempre, amigos perdidos, amigos confidentes, infidentes amigos, amigos a medias, amigos de lujo, amigos leales, amigos letales, amigos olvidados, inolvidable amigo. Tantos rostros, tanta precisión y tanta generalidad puede vivirse en torno a la amistad. Amigo es el nombre, la amistad es la práctica. Qué será eso de "hacer amigos”. Será acaso compartir; será lo que el otro tiene, lo que uno le pone, lo que uno le saca. Alguien para decirle lo que nunca le dijo o lo que siempre le dice; alguien que escucha, alguien que habla. La amistad es amor desexualizado, dicen los psicoanalistas, cuándo no... ¿Y cuándo sí? Cuando un amigo se va queda un espacio vacío que no lo puede llenar la llegada de otro amigo –dice la canción. Es decir, el amigo pasa a ser el espacio vacío. ¿Ud. fue amigo alguna vez de un espacio vacío? A veces, entonces, somos amigos de lo que hay y otras, de lo que queda. ¿Y los amigos totales y para siempre?.¡Cuántos brindis por esta hermosa utopía! Qué bella es la reciprocidad:

Aquéllo de que la única vez que miro a un amigo de arriba abajo es para ayudarlo a levantarse. Con cada hola averiguar si el amigo está para mí y yo para él. Vamos a tomar un café, es decir, vamos juntos a hacer lo mismo, que en algo coincidamos para que podamos disentir. Y aunque el tango Yira, yira dice que no pidas nunca una mano, ni una ayuda ni un favor, cuando sí recibas de un amigo dale las gracias: te dio porque quiso no porque debía. Acto claramente superior. Y por qué estaremos hablando de la amistad si todavía falta para el día del amigo. Y por qué no: después de todo el tema es tan importante que lo podemos celebrar dos veces. Buenos días.

Por Osvaldo Aiziczon

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