Miércoles 28 de Junio, 11:03 hs
MENDOZA

Violan con un palo y tatúan en la cara a presos

Un recluso fue vejado con un elemento contundente y otro fue brutalmente golpeado, quemado y tatuado en la cara.

Violan con un palo y tatúan en la cara a presos

Lo confundieron con un “angelito” de ‘La Yaqui’ (narcodelincuente), lo torturaron y le tatuaron la cara

Un preso en Almafuerte, la cárcel mendocina de Cacheuta, en Luján de Cuyo, fue violado con un palo y otro brutalmente golpeado, quemado y tatuado en la cara.

Los dos hechos graves de abuso sexual y lesiones ocurridos contra internos que llevaban poco tiempo en la cárcel de Almafuerte encendieron la alarma de la Justicia Penal y de Ejecución en las últimas horas.

El pasado viernes, un joven con pocas horas en esa prisión fue vejado con un palo por el ano y golpeado hasta quedar casi  inconsciente.

La víctima radicó la denuncia y el juez de Ejecución Penal Sebastián Sarmiento sacó una compulsa para que la Inspección General de Seguridad (IGS) investigue al jefe y al subjefe de seguridad interna.

Por su parte, este martes se produjo otro caso extremo en la penitenciaría: un joven de 22 años llamado Gustavo Marín, que llevaba también poco días en ese lugar y, al parecer, había  prestado el consentimiento para cumplir su pena de cinco años por robo agravado, fue confundido con un "soldadito” de Sandra Yaquelina Vargas, la líder narco de Godoy Cruz conocida como "La Yaqui”, golpeado y tatuado en el rostro y el cuello.

Le dibujaron frases tumberas como "Soy fiel a la Yaqui” (en la  frente) y "La jefa” (sobre la nariz) y hasta le dibujaron un pene en la mejilla derecha.
 

Para las autoridades del Servicio Penitenciario, se trata de un caso inédito en la historia carcelaria local.

"Están dando un mensaje. A este chico lo tatuaron y golpearon salvajemente. Las torturas duraron varias horas”, contó un pesquisa al diario El Sol. 

La investigación por este caso pasó a la órbita de la Fiscalía de Homicidios. La fiscal Claudia Ríos le tomó declaración a Marín y a otros testigos.

Después del hecho se identificó a uno de los agresores y sería  imputado en las próximas horas.

Lo hicieron gracias a un tatuaje que se ve en una de las fotos que se viralizaron en las redes sociales, la que muestra a Marín totalmente ensangrentado al momento de ser tatuado con una máquina casera, que funciona con un pequeña batería. 

En la imagen se observa un brazo izquierdo con la palabra "Madre” tatuada. Sería de un interno llamado Sergio López, conocido por ser rival de la Yaqui en los barrios del oeste.

Este preso, con otros conocidos en el módulo 3, confundieron a Marín con uno de los angelitos de la Yaqui, los jóvenes que respondían a la mujer de 40 años (condenada a 15 años por venta de drogas y a 3 por asociación ilícita, entre otros delitos) y lo  atacaron a golpes.

Creyeron que era uno de los asesinos de un familiar de López y por eso decidieron atacarlo. "No lo querían matar, le querían dar un mensaje”, aportó otro investigador.

Si bien no lo hizo en el expediente, fuentes penitenciarias señalaron que López, ante algunos detectives, se hizo cargo del ataque. 

Ambos casos ocurridos después de traslados a la cárcel de Almafuerte generaron un fuerte impacto y comenzaron a ser instruidos en la Justicia Penal.Primero, el abuso sexual, y, luego, las lesiones agravadas contra Marín.

"El Estado deberá hacerse cargo de las cirugías a este joven. Estaba en San Felipe y prestó consentimiento para ir a Almafuerte. Pero una vez allí lo atacaron y tatuaron. Si no le borran los tatuajes, no se va a poder recuperar nunca más”, señalaron las fuentes.

Ambos internos fueron derivados para su atención médica y trasladados a otra prisión de la provincia.
Comentarios