ECONOMÍA

La caída de ventas desalentó el empleo y puso en jaque a las PyMEs

Y lo peor, es que el horizonte no luce más despejado, más bien se espera una continuidad e incluso con un leve deterioro
lunes, 27 de mayo de 2019 · 09:37

La combinación de recesión con inflación, un fenómeno al que los economistas profesionales se refieren como “estanflación”, es probablemente una de las situaciones más temidas por los actores económicos, por sus impredecibles consecuencias sobre la economía real.

Pero más allá de temores o amenazas, es el escenario que desde más de un año viven miles de pequeñas y medianas empresas del sector industrial.

Y lo peor, es que el horizonte no luce más despejado, más bien se espera una continuidad e incluso con un leve deterioro.

La última Encuesta Coyuntural de la Fundación Observatorio Pyme (FOP), señala que las ventas reales de las pymes industriales -empresas entre 10 y 200 empleados- durante el primer trimestre de 2019 se contrajeron 10,7% en relación al mismo período del año anterior.

Además, también cayó la ocupación, esta vez un 6,1%, o lo que es lo mismo, “cerca de 40.000 empleos menos en este segmento”.

Así, “se cumple un año de variaciones negativas en las cantidades vendidas y tres años de reducción en el empleo”, asegura FOP.

Un dato preocupante es que no se veía una caída de esta envergadura en la ocupación desde la crisis internacional de 2008/09.

Desde la entidad destacan como particularmente negativo el impacto de la estanflación en este segmento de empresas, incluso por encima de lo que se ve en el resto de la economía.

Muestra en el primer trimestre de 2019 “una inflación interanual de 56%, acelerándose 6 puntos porcentuales respecto a la variación del cuarto trimestre 2018 versus mismo período de 2017”, destacó el relevamiento.

Otros indicadores

También hay otros indicadores, más ilustrativos del entorno complejo que hoy atraviesa el sector.

Por caso, el Índice de Gestor de Compras PyME de la industria manufacturera se mantiene en los primeros tres meses del año en niveles similares a fines de 2018 incluso algunas décimas menos (36,6 frente a 37,9, respectivamente).

Esto es una “clara muestra de un proceso de recesión, donde estas industrias operan a niveles muy bajos de actividad, con elevada imprevisibilidad de cara al futuro”, apuntó FOP.

Al respecto, se destaca que la cartera de pedidos, el stock de materias primas y la velocidad de entrega de los proveedores también continúan en niveles semejantes a los del estudio anterior.

En este sentido, cabe recordar que la baja en la cartera de pedido comenzó hace casi dos años, en julio de 2017, señala el informe de FOP, incluso un trimestre antes del comienzo de la fase contractiva, anticipando “la retracción experimentada por las PyME manufactureras de todo el país entre el segundo semestre del año pasado y el primero del actual”.

Los primeros datos de abril tampoco son muy alentadores. El informe mensual de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) apuntó que en abril la producción de la industria pyme se contrajo 10,3% comparado con doce meses antes, e incluso 4,3% menos que en marzo, en términos desestacionalizados.

Así, la producción en este segmento cayó 8,5% en el acumulado de los primeros cuatro meses del año.

 

FUENTE: El Cronista

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