HOLANDA

Concedieron la eutanasia a una joven de 17 años por el trauma que le causaron abusos sexuales

Su nombre era Noa Pothoven y su muerte el pasado domingo, desató una polémica mundial. Su desgarradora historia.
miércoles, 05 de junio de 2019 · 15:44

Noa Pothoven tenía sólo 17 años consiguió lo que buscó un largo tiempo: que su país le concediera permiso para morir por eutanasia, tras asegurar que vida era un "sufrimiento inagotable" a raíz de abusos sexuales y hechos que la traumaron para siempre.

Según explicó la misma joven, antes de su muerte, sufrió abusos sexuales en 3 ocasiones: la primera de ellas cuando era una niña de 11 años. Allí empezó su calvario.

Su familia descubrió el sufrimiento de Noa, cuando encontraron cartas de despedida en su habitación con las razones por las cuales quería terminar con su vida. "Hasta el día de hoy todavía siento sucio mi cuerpo. Mi intimidad ha sido asaltada, y nunca se podrá deshacer", escribió en uno de sus mensajes.

A finales del año pasado, la joven dejó de comer, por lo que fue internada en un sanatorio donde fue inducida a coma para ser alimentada mediante un suero.

En medio de su lucha, la holandesa escribió una autobiografía llamada Ganar o aprender, en la que relató sus batallas contra el trastorno de estrés postraumático, la depresión y la anorexia después de ser molestada y violada a una edad temprana.

Noa finalmente falleció el domingo en su hogar pero su caso despertó voces a favor y en contra en todo el mundo y puso en foco la ley de Holanda que legaliza la autanasia desde los 12 años, siempre y cuando un médico concluya que su sufrimiento es insoportable e irremediable.

En ese país, en 2017,  unas 6.585 personas eligieron morir de esa manera. Es decir, aproximadamente el 4,4 por ciento del total de los decesos. 

La carta de despedida para sus amigos

"Estuve deliberando por un tiempo si debería o no compartir esto, pero decidí hacerlo de todos modos. Tal vez esto sea una sorpresa para algunos, pero mi plan ha estado allí durante mucho tiempo y no se trata de algo impulsivo. 

Iré directo al grano: en un plazo máximo de 10 días, moriré. Después de años de luchar y pelear, francamente estoy agotada. He dejado de beber y comer por un tiempo, y después de muchas discusiones y evaluaciones, decidí acabar con todo, porque mi sufrimiento es insoportable.

Respiro, pero ya no vivo"

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